Empleabilidad

¿QUÉ ES? ¿POR QUÉ QUIERO SER EMPLEABLE? DE EMPLEADO A OFERENTE DE SERVICIOS.

Es la capacidad de agregar valor (pertinente y oportuno) y desarrollar las competencias (conocimiento, capacidades y actitudes)  necesarias  para encontrar y mantener un espacio de contribución profesional (sea un empleo en relación de dependencia o un cliente), cuando y donde sea necesario.

De esta definición se desprenden dos preguntas:

  • ¿Qué competencias debo desarrollar para encontrar y mantener empleo?
  • ¿Qué valor agregar y cómo hacerlo?

Cuanto mayor sea el grado de empleabilidad que hayamos desarrollado  existirá mayor demanda de nuestros servicios, tendremos más libertad de acción y seremos más deseables en el mercado de trabajo.

¿Por qué quiero ser empleable?

DE EMPLEADO A OFERENTE DE SERVICIOS

Sea en la Industria o en el comercio durante mucho tiempo el enfoque estuvo puesto,  para afuera en satisfacer las necesidades del cliente y para adentro en tener un buen producto que satisfaciera aquellas necesidades. Si bien hoy en día esto no se descarta,  mantener este exclusivo enfoque es obsoleto, insuficiente. El paradigma actual, mucho más abarcador, holístico, suma la mirada sobre los procesos y el cliente interno; a este último solo se lo separa del proceso a fines pedagógicos por que quienes llevan adelante los procesos son las personas, los clientes internos.

Lejos de pensar a las personas como empleados hoy se los piensa como colaboradores ya que el aporte que las personas hacen a las organizaciones, el modo en que agregan valor, no se limita al trabajo físico (hecho con mayor efectividad y eficiencia por las maquinas) sino que su contribución reside en la capacidad para innovar o minimamente alinear sus esfuerzos con los objetivos organizacionales.

Ser puntual, ordenado y metódico ya no basta. No se paga a la gente por ir al trabajo, sino por trabajar;  por agregar valor, contribuir a los resultados, cumplir objetivos que satisfagan las necesidades.

Resumiendo, el campo se ha ampliado. El oferente de servicios ahora tiene dos frentes que saciar. El cliente interno, que incluye en primera instancia a su jefe directo, luego a sus compañeros y en suma a la organización toda. Por medio de la prestación de servicios a estos se satisfacen las necesidades del segundo cliente, el pagador, quien usa o consume el resultado final al que aportamos.

Emprendedor con marcada orientación Social. Tec. Sup en Psicología
Selector de personas y Orientador ocupacional en www.reorienta.com.ar

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